domingo, 28 de julio de 2013

Música para tu salón XII: Pink Floyd. Us & them


Hola a tod@s. En Música para tu salón rendimos tributo a Richard Wright, el eterno teclista de los Floyd, que hoy hubiese cumplido 70 años.



Us & them nació de un tema rescatado, un solo de piano que creó el mismo Wright para la BSO de "Zabriskie point", que no pasó el corte del director, llamada The violent sequence. Y quedó en la recámara para goce de nuestros tímpanos.

Porque es un ejemplo de la máxima expresión sonora. Puro éxtasis auditivo. Perteneciente a Dark Side Of The Moon, uno de los discos mejor grabados de la historia. Una obra maestra que la banda británica nos dejó como legado a la humanidad, para uso y disfrute de todos.

Us & them contiene su propio universo, esa envolvencia cósmica característica de los Floyd. Es belleza intrínseca, es excelencia musical, es un impulso que te hace vibrar. Con ese maravilloso saxo que en el minuto 5:54 te desgarra el corazón.
Así les invito a acomodar su cuerpo en su orejero reclinable, adoptando la postura de un astronauta, y observar esa misteriosa luna que solo ofrece una cara. Separen sus mandíbulas para destapar los oídos, y disfruten de la mejor creación del hombre: La Música.

Happy birthday, Richard.







Y les dejo con esta rareza, con la versión previa. Cuando era un diamante en bruto.







viernes, 5 de julio de 2013

Convirtiendo unas sillas "hand made"





Hola a tod@s. Esta entrada la titulé: Destrozando unas sillas hand made, pero visto el resultado, quizás no sea la mejor definición. Pero es lo que me vino a la cabeza al mirarlas y pensar que había que tapizarlas.
El cliente encontraba incómodos los barrotes del respaldo, así como muy dura la sentada y decidió mullirlas en piel natural. Eso permitió dignificar el cambio y obtener un resultado que, gustos y opiniones aparte, podemos calificar de óptimo.



En los bajos encontramos una placa con certificado artesano. Pensé que eran inglesas. 
Pero sorpresa... son de Badalona (Barcelona).





Así que le pusimos un cómodo relleno...


... con diferentes capas de espuma.


En el respaldo  colocamos un cartón para tener una base...



... y otro tapizado para cubrir el contra.


Éste es el resultado. Siguen siendo elegantes, orgánicas, y por supuesto "hand made".









martes, 25 de junio de 2013

Música para tu salón XI:Michael Jackson.We are the world

Hola a tod@s. Hoy quiero mostrarles una canción de esas que todo el mundo conoce. Aunque parece que la sordera de aquellos que tienen el poder para cambiar las cosas se ha agudizado en los 28 años que ha cumplido en enero.
Hoy es el cuarto aniversario de la "muerte" de Michael y en este blog rendimos tributo a este fenómeno, genio de genios con este emotivo tema que compuso junto a Lionel Richie y colaboraron multitud de artistas en un vano intento de la lucha contra el hambre en África. Ahora que podemos sentirla en occidente quizás podamos  hacernos una idea de lo que sufren esos pueblos torturados por los lobbys que seguimos alimentando los borregos consumistas.
Una canción demasiado bella para protestar por una injusticia inadmisible.



sábado, 22 de junio de 2013

Una rinconera Stella


Hola a tod@s.
Hoy vengo a mostrarles a nuestra humilde y eficiente Stella en formato rinconera, con unas medidas de 2,90 x 1,80 metros, con un solo brazo y el respaldo más alto. La altura de la caja del asiento también se adaptó al cliente. Todas estas variaciones le permiten tener un sofá adaptado a su estancia, y lo que es más importante, a las medidas de su cuerpo. Porque hay un sofá para cada persona, y éste es el suyo.




Aparte de las plantillas individuales tengo ésta que dibuja el perfil del sofá a escala 1:1
Esto me permite visualizarlo y, metro en mano, ir tomando medidas para sacar las plantillas que necesitan las variaciones.



Como por ejemplo las de los cojines del respaldo, con una nueva anchura y más altura, muy a pesar de la estética. Todos son de la misma medida, a excepción de los del rincón, que van ingletados.





 El armazón o esqueleto lo construyó mi fiel carpintero, León. Se hizo en dos piezas, un módulo con brazo y otro "manco" unido de una pieza al rincón. Costillas cada 45 centímetros para evitar hundimientos en el futuro, y todo debidamente encolado para conseguir una construcción sólida que perdure en los años.





Lo cinchamos y lo forramos con espuma de 1 cm de 25kg, y una galca en el asiento, para que ejerza fuerza bajo las rodillas.


Y aquí la funda colocada, a punto para tapizar.




Las patas también son artesanales, barnizadas al natural, a juego con los marcos de las puertas.




Para los rellenos usamos en los asientos espuma de 30 kg haciendo un bocadillo, como ya expliqué aquí, y respaldos rellenos de fibras de napa (airfiber). Los cojines son a doble cara, pudiendo voltearlos y prolongar la vida del tapizado.

Y así quedó, lista para sustituir el espacio que ocupaban un sofá y un sillón, optimizando una salita de apenas 15m2, y dando cabida al doble de personas sin cubrir una sola baldosa más.
Sencilla, sí, pero fiable, duradera, sostenible y lo más elemental, terriblemente cómoda.




domingo, 9 de junio de 2013

Un traje para las butacas


Hola a tod@s.
En cierta ocasión, un señor mayor, tras recibirme en su casa para que le presupuestara unas fundas para sus dos sillones, me dijo:
-¡Tú eres como un sastre!
-¿Cómo dice?-le pregunté extrañado...
-Claro, es como si le hicieras un traje al sillón, ¿no?
-Pues nunca lo había pensado, pero es un bonito símil.



 Cabe decir que las fundas pueden ser sencillas y fáciles de hacer, o terriblemente trabajosas, como en este caso, que se juntan unas formas pronunciadas, una tela con poca elasticidad y los dichosos vivos, que quedan muy bonitos pero hacen que tardes más del doble en coser algo.

Pero parte de la complejidad que vengo a mostrar radica en ajustar al máximo sus formas. Más que como un traje, como un vestido de novia.

Esta vez no puedo mostrar el "antes", ya que no encuentro la foto. Y recuerdo haberla hecho,          pero no sé, a veces ocurren fenómenos inexplicables.

Pero se parecen muchísimo a ésta otra descalzadora, un poco más altas y estrechas, y con         volante (faldón).



Vestidas en un bonito rosa floreado que  las hacía terriblemente atractivas. A pesar de los años, conservaban un estado óptimo. Por eso la opción funda permitió conservar esa tela, además de darle un aire distinto. Porque las fundas no quedan como un tapizado, tienen su propio encanto.

El género es un bonito blanco que imita al lino con un 20% en su composición.



El cliente solo  me pidió vivo en los brazos, pero a sabiendas de su debilidad por ellos, ya los puse en el cojín...y claro, el volante también tiene que llevar...

Los vivos en las uniones del respaldo con la oreja y riñonera los puse con la intención de que hicieran la función de nervio en esos ángulos interiores obtusos, y la tela se ajustase a las formas sin necesidad de agujas.



El procedimiento que seguí, es el siguiente: Para empezar vestí una butaca con corovin, que es una tela sin tejer. Si no saben de que hablo miren debajo de su sofá, esa tela negra que parece papel.
Con eso saqué las plantillas. Va bien porque no estira, y si es de bajo gramaje es muy dócil.
Luego según la elasticidad de la tela que usemos, habrá que hacer rectificaciones. Pero de eso ya hablaremos otro día.

Después de cortar las piezas, se overlockan por separado, se cosen los vivos, tambien por separado, y luego vamos uniendo el puzzle cosiendo trama con urdimbre, urdimbre con trama, y de vez en cuando un rígido vivo en medio. Tres elasticidades distintas que hay que ir compensando, en un trabajo que se presenta lento, con el añadido que las piezas a unir no miden lo mismo, debido al volumen de las curvas.

Por ejemplo, los pliegues que ven en el exterior del brazo son para compensar esa diferencia en la medida. La curva del brazo tiene más recorrido que el contra.

Por detrás llevan una cremallera vertical que permite abrirlas, porque sino no se podrían enfundar, ya que son más grandes de arriba que de abajo. Ello me llevó a tener que hacer el volante trasero en dos piezas. 
Es lo que hay, no se me ocurre otra manera. Lo que sí le hice una pieza pequeña unida con velcro para tapar la apertura, pero en la foto no estaba puesta (segundo error).




La idea sopesaba la posibilidad de acabar de ajustarlas con ayuda de agujas de U, pero visto el resultado, y sabiendo que con un lavado y un planchado mejorarían, esperé a ver la reacción del cliente. Básicamente porque ya es laborioso poner unas fundas tan ajustadas, como para complicárselo más con las agujas.

Así la mujer cruzó la puerta del taller, y tras sacarse las gafas de sol, exclamó:
-¡Oh!Qué bien quedan, ¿no?
-¡Hombre, han quedado estupendas!- le contesté con voz firme y segura.
-Fíjate, si parecen otras.
-Es que son otras...

Lo último que me dijo la mujer antes de subir a la furgoneta en la que ya se había llevado a Isabel, fue:
-Ets un artista!
Y yo me hinché, como un sapo seductor. Porque el reconocimiento del cliente es el premio al trabajo. Llegar a una casa con el mueble tapizado y ver como a la mujer se le ilumina la cara, y coloca sus palmas estiradas sobre las mejillas para exclamar su sorpresa, no tiene precio. Para todo lo demás, Don Dinero.
Y como es de bien nacido ser agradecido, el malestar de haber estado trabajando demasiadas horas no cobradas, desapareció por un instante, mientras pensaba:
-¡Qué narices, ya tengo otro post!





martes, 21 de mayo de 2013

Reciclando el baúl de Sara (I)



Este baúl y su compañero han soportado multitud de mudanzas, sirviendo como baúl, mesitas de centro y ahora mesitas de noche.
Sus veinte años de trote lo habían dejado ya en un estado indigno, lejos del encanto que siempre había tenido.
Así, un año después de la idea de Sara de tapizar sus baúles, decidimos subirlos al tablero y convertirlos en algo distinto, algo que ella sabía proyectar, pero a mí me planteaba un mar de dudas.

La primera idea era forrarlo con paneles de cartón tapizado, pero su débil armazón descuadrado y la deteriorada rejilla lo desaconsejaban. No le podía quitar la caña porque era la que mantenía la estructura. Y para quedarme con cuatro palos sueltos y torcidos era mejor hacerlo nuevo. Pero claro, la intención era darle una segunda oportunidad al viejo. Más que por su valía, por la carga emocional, que es la primera causa salvahogueras de los muebles viejos.
Y como cada uno tiene sus recursos, aquí se prestaba un tapizado no convencional.




Tras sacar el metal, nos pusimos con la puerta. 



Después de darle muchas vueltas decidí cortar una pieza de cartón con la medida del sobre, y encolarla a la polipiel, para luego pasar una costura por el contorno.


Le dí la vuelta y obtuve esto:


Más tarde me dí cuenta que el invento tiene muchas posibilidades, porque puedo hacer cualquier dibujo en el cartón y luego coser encima. Creo que haré unas pruebas.



El resto del mueble se forró con espuma de 1 cm. y el cuerpo tapizado con cuatro piezas cosidas entre sí y con costura americana como detalle, en un tono acorde al latón.


























Y así queda de momento, a falta de los interiores y unas nuevas patas, más altas.


Bueno, y de su inseparable compañero, que espera correr la misma suerte.









Cuando los acabe haré un post final con los resultados definitivos.  Un saludo a tod@s.




viernes, 17 de mayo de 2013

Música para tu salón X: The Alan Parsons Project. Time




Hola a tod@s. En esta décima entrega hablamos de una de esas formaciones importantes en la música, aunque quizás no tan mediática como otras.
Alan Parsons pasó a formar parte de la historia del rock como productor en el mítico Dark Side of the Moon de Pink Floyd, pero también lo hizo con una dilatada carrera como músico, en The Alan Parsons Project. El tema de hoy pertenece al álbum de 1980 The Turn Of  a Friendly Card.

Time evoca la nostalgia, la tristeza, la esperanza, la muerte...
Porque el tiempo fluye, como el agua de un río, en su camino hacia el mar.
Canción hermosa donde las haya.

Así que, siéntense en su sillón, en ese Diablo que acaban de adquirir. Sientan el tacto del magnífico terciopelo, déjense arropar por sus curvas.
Atenúen la luz del salón, y disfruten esta canción. Bien vale cinco minutos de su vida...