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sábado, 3 de mayo de 2014

Cartones tapizados:Escritorio de firmas






Hola a tod@s.Hoy mostramos un nuevo ejemplo de cartones tapizados,como ya hemos visto en un simulador de vuelo,en el marco de espejo I y II (y que pueden consultar buscando en la etiqueta cartones tapizados para ampliar perspectiva).Pues como digo son solo ejemplos y las aplicaciones muy variadas.
En este caso es un escritorio para el libro de firmas de un tanatorio.

El mueble presenta hendiduras en...vamos a llamarle asiento y respaldo,como si fuera un banco.Y ahí   es donde vamos a cubrir con cartón tapizado en piel flor.Son unas sencillas piezas pero como veremos,tiene más miga de la que pueda aparentar,si buscamos un resultado fino.



Tras medir el hueco y comprobar las escuadras,cortamos el cartón a la medida,descontando un milímetro alrededor para el grueso de la piel.Llevando la cuchilla vertical y consiguiendo un corte perfecto,pues cualquier ondulación luego se nota en el perfil una vez acabada la pieza,sobretodo si le vamos a añadir un pespunte.Es un paso muy importante,pues es la base.


Comprobamos que las piezas encajan en su lugar.



Cortamos la piel dos centímetros más grande que el cartón y encolamos la superficie.Bien pegada para que no haga bolsas,sobretodo en las zonas más exteriores.





Luego volvemos a aplicar cola para pegar el canto.



Y finalmente hacemos el tercer paso pegando el reverso.


Presionamos la piel para acomodar el empalme y cortamos el sobrante de las esquinas de esta forma,con unas alicates de corte.



Debe de quedar algo así.Luego se lija la piel para que adhiera bien la cola.En mi caso la paso por la mola o muela de afilar.Así también la rebajo ya que carezco de máquina rebajadora de piel.


Ahora las coseremos,con el hilo elegido por el cliente.A falta de guía,usamos como referencia la patilla de la máquina,y con la aguja de lanza,la puntada al máximo,lentitud y esmero vamos cosiendo todo el contorno.




Hacemos coincidir las puntadas en la esquina para que no se vea el remate,y anudamos por detrás,además de encolarlo para mayor seguridad y que no nos pierda tensión el hilo.




Ahora instalaremos el tapizado en el escritorio.Lijamos la madera para quitarle el barniz y aplicamos cola en ella y en el cartón.Hasta ahora la he aplicado a pistola,pero la unión la hago con una pequeña brocha o pincel.Hay que tener cuidado en las zonas exteriores,peinando siempre hacia el centro para evitar que al unir la pieza nos rebose la cola,siendo muy engorrosa de limpiar.



Y llegamos al paso final.El más crítico.La cola de contacto no nos da segundas oportunidades,no permite rectificar ni despegar.Si lo hacemos romperemos el cartón y destrozaremos la pieza,así que aunque este trabajo es bastante sencillo comparado con otros no podemos correr riesgos porque no nos apetece tener que repetir la pieza.Para eso tenemos un sencillo truco que nos hará más llevadera esta operación.En la última entrada no sé si quedó claro así que lo haremos más gráfico.

Cuando la cola ya esté mordiente usamos una tela que no deshile y la colocamos dejando las esquinas sin cubrir.La intención es que las zonas de cartón no puedan hacer contacto con la madera.Donde hay piel no pega tanto y sí que permite recolocar e incluso despegar la pieza,siempre si el contacto es mínimo.



Ya la tenemos en su sitio.Presionamos las zonas laterales que hemos dejado sin cubrir para que quede bien sujeta...



Y ¡voilá!Estiramos del trapo...y acabamos de encolar.



Y ya la tenemos.Presionamos toda la pieza.Yo en los filos uso un martillo que golpeo de forma moderada para conseguir una adhesión firme en todo el contorno.



Y así finalizo este tutorial,como complemento a los anteriores de cartones tapizados.
Un saludo y gracias por su visita.






domingo, 2 de febrero de 2014

El sillón del director


Hola a tod@s.Hoy les voy a mostrar el tapizado de un sillón de director.Que yo no sé si el interesado de esta empresa alemana de nombre innombrable era el director o no pero un poco de canguele sí que había entre las empleadas.Me pidieron por activa y por pasiva que si tenía que estar una semana más para que quedara bien,que así fuera.Aparte de que uno se pudiera ofender,a ver como le explico yo que la facturación es de cuatro horas y en el peor de los casos nos llevará todo el día.Y es que a veces un servicio rápido y eficaz puede llevar a la desconfianza,así que el silloncito se quedó unos días de más con nosotros.Que le vamos a hacer.De todas formas,llamamos sillón de director a la butaca de oficina con brazos y respaldo alto.


El cliente estaba contentísimo con su asiento,pues le había otorgado comodidad durante 22 años.Habiendo dejado el listón bien alto,nos dispusimos a restituirle las espumas y dotarle de nuevo traje de piel flor rectificada Europea.
Hay dos tipos de piel flor.La plena flor,que se usa para trabajos muy especiales dada su autenticidad y su elevado coste y la rectificada,previamente lijada y grabada,siendo la más común.


Empezamos por desmontar pies y brazos.


El asiento y el respaldo constan de piezas cosidas entre sí acolchadas con espuma de 2 cms.


Numeramos las piezas,cada una de forma y tamaño distinto y les damos un sentido para una vez cortadas mantener el orden.




Y las cosemos a las espumas que hemos cortado algo más grandes,con cuidado que no nos dominen la piel,dadas sus elasticidades distintas.


Una vez cosidas cortamos el sobrante de forma que no queden gruesos.



Y vamos empalmando piezas,guiados por la numeración y sentido que anteriormente hemos marcado.

Y el sol de la mañana ilumina la piel mostrando todo su esplendor.



Una vez tenemos los frentes de asiento y respaldo unidos hacemos lo propio con las platabandas de los laterales,que también tienen su forma y dirección.



Y las cosemos al plato respetando las marcas para que coincidan,normalmente las uniones,y no quede la piel entregirada,lo cual es muy fácil que te pase si empiezas a estirar más de un lado que de otro.


Encolamos la espuma con la que hemos acolchado la piel a la del armazón del sillón.


Para acabarla tapizando y dejándola lo más lisa posible.Aquí la zona de unión de asiento y respaldo aún arrruga un poco,debido a su forma cóncava y que el sillón no tiene pasatelas para poner un tirante.Aquí es cuando decimos que la arruga es bella.De todas formas esto se irá incrementando con el paso del tiempo,como ya le pasó y podemos ver en la primera foto.Lo que pasa es que ella es muy elegante,hasta para arrugarse.Y más esta piel que es más buena y más bonita que su predecesora.


Se me ha escapado la foto del contra del respaldo,que va en un trozo limpio de piel.


Y el remate en el contorno todo alrededor con una goma negra.


Y así se fue,lista para otros 20 años,o para jubilar a su beneficiario.



viernes, 15 de noviembre de 2013

La piel, esa materia viva


No sabría decir muy bien porque nos fascina tanto la piel natural. Quizás es que también somos piel. Tal vez esté en nuestros genes. Desde aquel cavernícola, el primer tapicero (probablemente mujer) que las colgó en las cuevas para protegerse del frío o para tener intimidad. Y cubrió con ella su lecho de paja. O el primer sastre (probablemente también) que confeccionó abrigos con que combatir el frio, y poder sobrevivir.
¿Hasta qué punto le debemos nuestra existencia? Quizás es más protagonista de nuestra evolución de lo que nunca hemos pensado.

Pero hoy en día ya no la necesitamos para subsistir. Se ha convertido en un preciado y exclusivo producto, y esto, en manos de la avaricia del hombre se transforma en una caza indiscriminada de algunos animales, asesinados solo por su piel. Por eso rechazo firmemente trabajar con pieles que no provengan de un consumo humano. Ni piel de tigre, ni raya marina, ni serpiente ni...bueno...
Por muy atractivo que sea poder trabajarlas.
Y es que lo que hacemos con los animales, no tiene nombre.

Así que hoy trataremos la piel bovina, que es la más extendida en general y en especial en nuestro oficio.


Aquí la diferencia entre una piel artificial (de hecho esta parejita era de cuero reciclado) y una piel natural.


Por eso, en tapicería los profesionales usamos siempre la pielflor. Es la capa más externa del cuero vacuno. La de mayor calidad, la más tierna y la destinada al tapizado.

Y como dicen que es de bien nacido ser agradecido, entiendo que es un material que hay que trabajar con consciencia, sabiendo que es lo que tenemos entre manos, agradeciendo de alguna forma al animal la oportunidad de trabajar tan apreciada materia. Y disfrutarla.

Admirarla como lo que es. Esa materia viva que tras desprenderse del ser, tras curtirse... aún después de cortarla y manipularla, de transformarse en un objeto, continúa envejeciendo de manera muy digna, a través de los lustros.



Este post no pretende ni puede abarcar el mundo de la piel. Sólo es un guiño, un susurro inexperto emitido en algún pequeño rincón del Mediterráneo.
Así que voy a mostrar un poco mi forma de trabajar, lo cual no significa que los demás lo hagan así. La verdad, lo desconozco.


Dicho esto, y como es costumbre, abrimos las puertas del taller....


La extendemos sobre el tablero, con muy buena luz, para repasarla centímetro a centímetro, buscando pequeños cortes y marcas que en el proceso de corte deberemos evitar en la medida de lo posible.



Para ello los marcamos con una mina para piel, de forma que sea perfectamente visible a la hora de la manipulación. Muchas veces estas pequeñas imperfecciones son tan sutiles que es muy fácil pasarlas inadvertidas.



El fabricante siempre nos venderá que esas marcas son prueba de la autenticidad de la piel. Son el resultado de las agresiones que ha sufrido el animal en vida. Heridas mal curadas, marcas, cortes, enfermedades...


Como digo pueden ser muy sutiles, solo apreciable cuando la luz incide de cierta forma sobre ella.


Por si alguien no lo ve, éste es el reverso.



Y tras hacer unas buenas plantillas de cartón planteamos el puzzle.


Exprimiendo el espacio, salvando las marcas, sacando toda la pericia del buen cortador que pretendemos ser.


Y aprovechando, hasta límites insospechados...


*  *  *

Les presento al piquete.
Y dirán: ¿Y eso qué  es?
¿El tipo que va cerrando fábricas en las huelgas?
¡No!
Pero también es "informativo".

Es nuestro guía en la costura. Muy utilizado en la piel, debido a su dificultad. La elasticidad varía en cada pieza. Y estas marcas nos señalan si vamos bien.
En las fotos no salen, pero esas plantillas acabaron llenas de ellos.



Pueden coincidir entre ellos o señalar una zona determinada donde debe coincidir, como por ejemplo esta costura.




O esta otra.




Mi vieja Adler parece rejuvenecer al coser la piel, suena diferente. Parece haber nacido para eso.
Con su triple arrastre sincronizando, empujando, pidiendo paso, cabalgando sobre el ante.

Y su aguja con punta de lanza, cortando la piel, atravesándola a paso firme. Entrelazando el hilo de la canilla una y otra vez, con la precisión de un reloj.




La máquina de hacer magia construye caminos, une las formas y devuelve a nuestra protagonista al mundo tridimensional.



Y hasta aquí el post de hoy. Últimamente el trabajo no me permite trabajar en el blog. Después de un año con una media de entradas semanales, toca una temporada un poco más suave. Ya me disculparán. Lo primero es ganarse el pan, en tiempos revueltos como los que corren.
Un saludo a tod@s.

Por cierto, vamos a pasar por la fiesta de Nika, creo que llegamos...