En música para tu salón seguimos pisando fuerte.
Cuando los Pink Floyd le dijeron a Clare Torry:
Piensa en la muerte o algo horrible y canta!
...tres tomas después...sí, tres tomas, Clare se disculpó, avergonzada.
Avergonzada!
Los Floyd no lo dudaron.
Lo incluyeron en un disco que ha permanecido más de dos décadas en el top inglés.
La cara oculta de la luna, aquella que nunca vemos, fué el título de uno de los álbum-icono de la música moderna.
Así pues, siéntense en su sillón de suave terciopelo. Si no lo tienen, cómprenlo. La ocasión lo merece. The Great Gig in the Sky. Tres tomas, recuerden....esto no es un producto prefabricado. Es esencia musical.
Estos son unos silloncitos de esos que uno, cuando los ve, siente la atracción de sentarse en ellos. Parecen invitar a la tertulia, en buena compañía, tras la comida. O quizás sólo sean una localidad para ver la maldita televisión. Sea como fuere, ahí están.
Y sé que no son gran cosa, pero por alguna razón me han cautivado. Por sus pequeñas medidas, sus líneas redondas y suaves. Por su aire desenfadado, un tanto divertido...
Bien parecen unas butacas del hall de un hotel. Te ofrecen con cara amable sentarte un rato, como un correcto anfitrión al que no le agrada que se prolonguen las visitas.
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Aunque han quedado bien en esta tela, ahora parecen ser mas seriotas, como si hubieran madurado de golpe.
Las imagino con colorido, con telas desenfadadas, vestidas con enormes flores...
Pero yo no elijo el género, e intento no interferir cuando veo que el cliente lo tiene claro.
Qué le vamos a hacer, todo no puede ser.
Mi misión es restaurarlas y devolverlas a su hogar.
Son una parejita encantadora nacida en las primeras lluvias de este otoño.
Hoy vengo a hablar de una interesantísima herramienta sin la que no podemos prescindir hoy en día.
Es la fiel compañera de la máquina de coser convencional, que con sus 4 o 5 hilos, construye un precioso dibujo en zig-zag redondeado..
Se usa para rematar las voradas y evitar que la tela se deshile al manipularla nosotros, y posteriormente en el lavado cotidiano.
La overlock o remalladora se la tenemos que agradecer a los estadounidenses J. Makens Merrow y su hijo Joseph Merrow, y fue patentada por éste último en 1889.
La que aquí les muestro es una brother. Sí, sí, como las impresoras. Por lo menos parece la misma tipografía. Y es una buena máquina, nosotros estamos contentos con ella.
Alimentado por unos enormes ovillos de algodón de 10000 metros, éste complejo entramado mecánico goza de una precisión sorprendente.
Verla funcionar recuerda a una orquesta perfectamente sincronizada.
Debido a que los hilos son muy débiles, es fácil que se partan.
Enhebrarla puede ser toda una odisea si no se tiene práctica, y las pinzas adecuadas.
Y un plano en condiciones claro...
A la vez que cose, su cuchilla corta el sobrante. Éste se puede reutilizar como relleno de gloria.
Por esta máquina pasan todas las telas. Sólo se libran las pieles, polipieles y algunas microfibras.
Es, sin duda alguna, una herramienta imprescindible en cualquier taller de tapicería o cualquier otra confección.
Y hasta aquí llega esta introducción a este macanudo invento, un ejemplo más del ingenio humano.
En una de esas veces en que afloja el trabajo, y se queda uno a vela y media, y ante el constante crecimiento de sofás que salen más caros restaurarlos que lo que costó nuevo, decidí hacer un modelo nuevo, lo más barato posible, pero que fuera cómodo y duradero.
Así, en las desventuras por incontables domicilios y ante la odiosa respuesta, cada vez más frecuente de "pero si vale más que uno nuevo" o "pero si en la tienda valen 300, ¿cómo puede ser?" (cuya respuesta da para otra entrada), poder competir en ese aspecto y ofrecer un sofá económico con una buena relación calidad-precio se convirtió en el quehacer de esos días "tontos".
Y así nacióStella.
Todo fluye de una idea, un concepto, una filosofía de sofá, un boceto...
Aunque la composición del dibujito queda aparcada porque no se puede hacer "low cost", intenté trasladar la idea a este sofá reduciéndolo a su mínima expresión.
Pero esas líneas de boli bic que se pasean por el papel cuadriculado acabarán convirtiéndose en madera, plumas y terciopelo. En un futuro cercano.
Para reducir costes debía hacer un sofá rápido de hacer, que llevase pocas horas de trabajo. Líneas cuadradas y poca costura. La tela también debía ser económica, y elegí la Nova de Textil Roig, con un Martindale de 50000, que es un alto nivel de resistencia. Además lleva antimanchas.
Reduciendo en material y horas podía hacer un sofá barato y con garantías.
El esqueleto u armazón es una parte clave. La solidez de éste influirá en la durabilidad del mueble. Y permitirá que al cabo de los años, se pueda volver a tapizar, ya que su longevidad es mucho mayor que los rellenos y la tapicería. Un buen armazón, es para toda la vida.
Es un sistema modular. Brazos, asiento y respaldo por separado. Práctico para subirlo a casa, y sobretodo, permite que cualquier reparación, ya sea restaurar el cinchado, como tapizar un brazo quemado, comido o roto, no suponga una fuerte inversión para el interesado. Eso incentiva mantenerlo más años y lo convierte en un sofá sostenible. Nada que ver con eso de la obsolescencia programada.
Buscaba un sofá cómodo, con una sentada estupenda, que además permitiese tumbarse con éxito.
Creo haberlo conseguido.
Desde la sencillez, solo probando una y otra vez, con diferentes alturas, rellenos, tactos y volúmenes.
Los cojines del asiento los construí con 2 espumas de 6 cms, unidas. Entre ellas, otra de 3 cms con una superfície menor.
En otras palabras, un bocadillo de poliuretanos, como se muestra en el dibujo.
Con esto conseguimos un punto redondo, un bombeado que imita ligeramente al de un cojín de pluma. Aunque en este caso, la intención es que el cojín no quede totalmente plano.
Probé con brazos bajos y estrechos primero y anchos después...
...los intercambié...
... presentando todos los cojines que salían a mi paso...
...convirtiéndolo en chaiselongue...
...sólo jugando con los elementos...
Hasta llegar a esta composición, más afín a la idea del boceto.
Dos asientos de 80cms, tres cojines sin banda de 60*60 y cinco cojines de 45*45.
Un 2-3-5, o un 5-3-2, que diríamos en el argot futbolístico de una alineación muy defensiva.
De esta forma las plazas dejan de definirse, dándole ambigüedad a la pieza.
Al reposar, cojín sobre cojín, tiene uno la sensación de flotar sobre una nube de airfiber.
En mi camino para conseguir una sentada corta, es decir poco recorrido desde que uno se deja caer hasta que aterriza, cometí un error que al ser un sofá a medida puede ser menos relevante, pero que condicionó la estética de este prototipo. Seguro que algún ávido lector descubrirá el despiste. Como pistas les diré que es un caso de medidas y que hay una pieza importante de la que carece este sofá.
Y dirán:
¿Por qué les desnudo mis propios errores?
Pues porque son más instructivos que los aciertos.
Y como no hay una buena película sin una buena banda sonora, les dejo con la canción homónima de Tony Zenet. Que la disfruten.
A petición de Fer gon les dejo las medidas para el armazón.Son medidas totales.Y orientativas.Por ejemplo,en caso de querer una sentada más baja puede reducir la altura del asiento 5 cms(y a su vez en respaldo y brazo).
El ancho del sofá de este post es de 160 cms,pero recomiendo hacerlo a 180 por lo menos para poder tumbarse.
Esta es una pareja de orejeros. Aunque no sé porqué, documenté solo uno.
Pese a su mal estado, ya a primera vista se intuye que es un magnífico sillón.
Se calcula que puede estar rozando la friolera de 40 años. A falta de la prueba del carbono14, diríamos que estamos hablando de principios de los '70s.
Y como testigo vivo de la forma de trabajar de antaño, este sillón presume de ser muelle y crin.
Hoy hablamos del cabecero Tenas, que debe su nombre al bonito valle desde el que escribo estas líneas.
Debo decir que al estar ya construido al comenzar esta entrada, no puedo detallar gráficamente el detalle del proceso. Pero como éste precisamente es de uso propio, pues lo he desmontado un poquito.
Se trata de una composición de 6x4. 24 piezas independientes que, al unirlas, provocan este efecto que recuerda tanto a una pastilla de chocolate. Aunque el color también ayuda. Me atrevería a decir que es chocolate negro con un 70% de cacao.
Al pedirle al amigo cortador, después de descontar 1mm de la piel, que me cortara los cuadrados a 23,1333333333 cms, como ya imaginarán, me mandó a pintar monas. Así que tuve que conformarme con un 23,1 pelado. Por suerte el vivo que remata me permite compensar esos casi dos milímetros de obertura que me quedaría en alguna de las juntas.
Eso sí, quedaron perfectamente escuadradas. Y eso sí que es vital para que las uniones casen como dios manda. Y aunque les parezca un pequeño detalle sin importancia, de no ser así resultaría imposible montar todas las piezas con éxito.
Utilizamos una espuma de densidad 30kg/m3 de 3cms de grosor, encolada por el canto al filo del frente de la madera, para no crear gruesos.
La pielflor bovina usada para la ocasión hay que tapizarla sin crear ningún tipo de gruesos en las esquinas.
Llamamos pielflor a la capa más externa del animal, siendo la de más calidad. Segundas y terceras capas se usan para marroquinería y guarnicionería. Bolsos, cinturones, cinchas etc.
Cuando vean un sofá barato en piel, desconfíen. Suelen ser cueros reciclados, y al contrario que la flor, estos se pelan y cortan con mucha facilidad. Y por experiencia propia, puedo decir que el mercado está repleto de estas falsas pieles.
Esto es pielflor.
Después de tapizar el lateral de la base clavamos el vivo justo al filo, dejando sobresalir únicamente la parte del cordón.
Presentamos y collamos con tornillos desde la parte trasera. Primero los paneles exteriores. Y luego los interiores. Si hicimos bien el desarrollo al principio, nos cuadrará todo estupendamente. Si no, tendremos problemas.
Como podrán observar, el efecto conseguido es muy distinto al de los cuadros cosidos.
Y un detalle del perfil.
Por último, le he cambiado el color a la última foto, porque de tanto ver el cabezal, me han entrado unas ganas irresistibles de comer chocolate.
Así que, con este color champagne...digo cava, brindo por ustedes.