La Meridienne recibe su nombre en 1765, bajo el final del reinado de Luis XV. La palabra viene del latino meridies (al mediodía), y de una palabra del viejo francés que significa siesta.
Se trata de una butaca de prominente cabecero, asiento largo y un solo brazo, también alargado. A veces brazo y respaldo se confunden, abrazando, para su gozo, al afortunado inquilino de esta encantadora pieza.
La meridienne, llamada duchesse cuando es partida, con reposapies, es una pieza con glamour, que invita a la fantasía.
La reina de las sobremesas de las clases pudientes del barroco disfrutaba de un magnífico asiento de muelles, encapitonado en terciopelo. Como la del cuadro de Manet. O se vestía de seda, y con sus formas voluptuosas se convertía en un claro ejemplo del rococó. Es curioso que tan hermoso mueble naciera en una época de hambruna, enfermedades y guerras. Cuanta más opulencia, más miseria.
La reina de las sobremesas de las clases pudientes del barroco disfrutaba de un magnífico asiento de muelles, encapitonado en terciopelo. Como la del cuadro de Manet. O se vestía de seda, y con sus formas voluptuosas se convertía en un claro ejemplo del rococó. Es curioso que tan hermoso mueble naciera en una época de hambruna, enfermedades y guerras. Cuanta más opulencia, más miseria.
Pero dejemos a un lado la ética del momento, no tan distinto al actual. Impregnada de erotismo, la reina de las cabezadas diurnas parecía sugerir otras actividades más conscientes. Pero eso, claro, son sólo especulaciones mías.
Este mueble ha ido evolucionando a través de las épocas, acabando en la archimegaconocida chaiselongue actual. Aunque no tengo claro cuando hay una transición, o si llegaron a ser contemporáneas. Porque no soy ni historiador del arte, ni un entendido en la materia.
Como antecesores podemos nombrar la cama griega o el kline romano que formaba parte de los triclinium.

Todo esto que les cuento deben cogerlo con pinzas, ya que no soy el más apropiado para hablar de la historia del mueble.Solo soy un tapicero que intenta dignificar el ofício. Porque es tan rico, está tan lleno de detalles, alberga tal cantidad de sutiles cambios, y es capaz de crear tantas sensaciones, que comprender y dominar todas sus vertientes supondría tener que vivir tres vidas. Así que, más allá de los detalles históricos, les quería mostrar un ejemplo de lo que, a mi entender, es una pieza exquisita.
Un saludo a tod@s.
Fotos Guia esencial del tapizado y Wikipedia









